Viernes, siete de la tarde. Una pareja está en la hamaca de su hotel y busca dónde cenar. Encuentra tu restaurante en Google Maps, le gustan las fotos y pulsa en "Sitio web". La pantalla se queda en blanco. Uno, dos, tres segundos. Vuelven atrás y pulsan en el siguiente.
No te has enterado. No hay reseña, ni queja, ni llamada. Una web lenta en el móvil no da error: pierde clientes en silencio. Y como en el ordenador de la oficina, con fibra, carga perfecta, casi nadie se da cuenta.

¿Cuánto espera la gente antes de irse?
Unos tres segundos. Según Google, más de la mitad de las visitas desde el móvil se abandonan si la página tarda más que eso en cargar. Y las webs no paran de engordar: hoy una página móvil media pesa varias veces lo que pesaba hace diez años, casi siempre por cosas que el cliente no necesita.
¿Cuánto vende de más una web rápida?
El ejemplo más claro lo publicó el propio Google. Vodafone probó dos versiones de la misma página, idénticas en diseño y contenido, pero una mostraba lo principal un 31 % más rápido. Repartieron las visitas a medias y midieron. Según el caso que recoge Google en web.dev, la versión rápida vendió un 8 % más, y además consiguió más contactos y más carritos.
Mismo producto, mismo precio, mismas fotos. Lo único que cambió fue lo que tardaba en aparecer.
Eso sí, la mejora tiene que notarse en todo el recorrido, no solo en la portada. Unos apartamentos con una portada rapidísima y una página de reservas que tarda cinco segundos no han arreglado nada. El cliente no se va en la portada: se va justo antes de pagar.
¿Google castiga a las webs lentas?
Sí, pero no como se suele contar. La velocidad cuenta para posicionar, aunque Google siempre da prioridad al contenido más relevante. Una web rápida que no responde a lo que se busca no saldrá primera; ahora bien, cuando varias páginas parecidas compiten por la misma búsqueda, la velocidad desempata.
¿Qué son las Core Web Vitals?
Las tres medidas con las que Google decide si tu web da una buena experiencia:
| Medida | Qué mide | Lo que Google considera "bueno" |
|---|---|---|
| LCP | Cuánto tarda en aparecer lo principal de la página | Menos de 2,5 segundos |
| INP | Cuánto tarda en reaccionar cuando pulsas, por ejemplo, "Reservar" | 200 milisegundos o menos |
| CLS | Si los elementos saltan de sitio mientras carga | 0,1 o menos |
Ojo: Google no te juzga por la nota de un test hecho desde tu oficina, sino por los datos reales de quienes visitan tu web desde Chrome. Si una de cada cuatro visitas llega con mala cobertura, esa experiencia también cuenta.
¿Qué ralentiza la web de un negocio local?
Como referencia, la portada de un negocio local bien hecha puede pesar menos de 1 MB y mostrar lo principal por debajo de esos 2,5 segundos en un móvil normal. Esto es lo que suele estropearlo:
- Fotos tal cual salen de la cámara. Una foto de móvil pesa entre 3 y 6 MB; preparada para web, unos 150 KB, y se ve igual. Las fotos venden, como contamos en el post sobre fotografía gastronómica, pero no tienen por qué pesar tanto.
- El vídeo de portada. Unos segundos de ambiente suelen ocupar entre 3 y 10 MB. Con cobertura regular, es lo primero que hace esperar.
- Complementos acumulados. Chat, pop-up, widget de Instagram, traductor, mapa, cookies. Cada uno suma unos cientos de KB y una llamada a otro servidor; juntos pueden añadir uno o dos segundos.
- Plantillas "multiusos". Cargan 1 o 2 MB de código para cien funciones aunque uses cinco.
- Alojamiento barato. Un servidor lento puede tardar más de un segundo solo en empezar a responder; uno bueno lo hace en unas décimas.
Ninguno se nota desde la oficina. Por eso muchos negocios se enteran tarde, cuando ya piensan en rediseñar su web por otros motivos.
¿Hay que renunciar a un diseño espectacular?
No. Las animaciones, los vídeos de ambiente o la fotografía a pantalla completa son muchas veces lo que hace que una web destaque, y una web sosa tampoco vende. La clave es equilibrar diseño y rendimiento:
- Gasta donde se ve primero y donde se refuerza la marca: la portada, una animación que lleve al botón de reservar.
- Ahorra donde el cliente viene a actuar: reservar, pedir cita, llamar. Ahí cada efecto de más estorba.
- Adapta al dispositivo: el vídeo que luce en el ordenador puede ser una imagen ligera en el móvil.
- Carga lo pesado después: si lo importante aparece al instante y los efectos entran luego, la web es rápida y bonita a la vez.
Ante la duda, una pregunta: ¿esto ayuda al cliente a decidir o a actuar? Si es que sí, se queda y se optimiza. Si es pura decoración, que se gane su peso.
¿Cómo saber hoy si tu web es lenta?
- La prueba del turista. Quita el wifi, busca tu negocio en Google Maps y pulsa en "Sitio web". Cuenta hasta que puedas leer algo útil (la carta, el botón de reservar, el teléfono). Si llegas a tres, hay un problema.
- La prueba de Google. Pega tu dirección en PageSpeed Insights y mira el primer bloque, el de tus usuarios reales. Si no supera las Core Web Vitals, Google ya te tiene registrado así.
Saber si hay un problema es fácil. Arreglarlo (qué se queda, qué se comprime, qué se carga después, si la base aguanta) es otra historia.
Vuelve a ser viernes, siete de la tarde. La misma pareja, la misma hamaca. Pulsan en tu web y en un segundo tienen delante la carta, las fotos y el botón de reservar. Dos toques después, tienen mesa para las nueve. Esta vez sí te enteras: te acaba de entrar una reserva.
En GMB Horizon hacemos diseño web para negocios de Tenerife y del resto de Canarias, pensado para que luzca y cargue rápido a la vez. Si quieres saber cómo se ve la tuya en un móvil de verdad, escríbenos y le echamos un vistazo.