En Canarias esto no es una mejora opcional. Buena parte del mercado —clientes, residentes y empresas— no funciona en español. Una web solo en español está renunciando a esa parte sin enterarse.
Lo que pasa es que traducir a medias no sirve de mucho, y hay unas cuantas decisiones que conviene tomar bien desde el principio.
¿Qué es lo que falla?
El traductor automático de la banderita. Ese que traduce al vuelo cuando el visitante pulsa. Para leer sirve, pero Google no llega a guardar esas versiones como páginas propias, así que en inglés o en alemán sigues sin aparecer. Da la sensación de tener una web en tres idiomas y en realidad tienes una en español con un disfraz.
Traducir los textos pero no las direcciones. Si la página inglesa vive en /en/servicios, está a medio traducir. Debería ser /en/services: la dirección también cuenta para posicionar.
Que cada versión no se presente como tal. Hay unas etiquetas —invisibles para el visitante— que le dicen a Google "esta página y esta otra son la misma cosa en dos idiomas". Cuando faltan o están puestas a medias, Google se hace un lío y puede acabar tomando tus versiones por contenido repetido. Es la parte más técnica del asunto y la que más se descuida, porque no se ve desde fuera.
¿Idiomas dentro de la misma web o webs separadas?
Para una empresa canaria que vende desde un mismo sitio, casi siempre lo mejor es todo dentro del mismo dominio: tuempresa.com/en/.
| Opción | Cuándo |
|---|---|
tuempresa.com/en/ | La recomendada. Todo el prestigio se acumula en una sola web |
| Webs separadas por país | Solo con una filial de verdad y presupuesto para cada una |
Tener tres webs distintas significa empezar de cero tres veces. Casi nadie tiene presupuesto para eso, y no hace falta.
¿Hay que traducirlo todo?
No, y aquí es donde más dinero se ahorra.
- Traduce siempre lo que vende: inicio, servicios, contacto y casos de éxito.
- Del blog, solo lo bueno. Ocho artículos bien traducidos rinden más que cuarenta pasados por una máquina.
- No traduzcas por obligación lo que solo aplica aquí.
Una web con 15 páginas impecables en tres idiomas gana siempre a una con 60 traducidas a medias.
¿Traductor automático o persona?
Automático como borrador, revisión humana siempre. Los traductores de hoy escriben bien, pero se les escapan dos cosas que en una web comercial lo son todo: el tono y el vocabulario de tu sector. Un texto que en español convence, traducido palabra por palabra suena a folleto genérico.
Y hay algo que ninguna máquina resuelve: la gente no busca traduciendo. Lo que un alemán escribe en Google para encontrar tu servicio no tiene por qué ser la traducción literal de lo que escribe un español. Eso hay que mirarlo antes, no después.
La lista de comprobación
Si ya tienes web multiidioma, comprueba esto hoy:
- Cada idioma tiene su dirección propia y traducida.
- Cada versión se presenta como la equivalente de las demás (lo de las etiquetas de arriba).
- Todos los idiomas están dados de alta en Google.
- Están traducidos también el menú, los formularios y los correos automáticos — aquí se cae casi todo el mundo.
- Al cambiar de idioma, llegas a la misma página, no al inicio.
Ese punto 5 es el que más clientes hace perder: alguien está leyendo tus servicios, cambia a inglés y aparece en la portada. A empezar otra vez. Mucha gente se va justo ahí.
En GMB Horizon montamos webs en varios idiomas bien resueltas — esta misma lo está. Puedes verlo en diseño web o escribirnos.